Discurso del Secretario General del Cuerpo de Bomberos de Santiago, en ceremonia del Teatro Municipal.
La figura del 50° Mártir del Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS), Paul Valenzuela Muñoz, de la 6ª Compañía “Salvadores y Guardia de Propiedad”, iluminó el Acto de Distribución de Premios de Constancia de la Institución, que se realizó el lunes 16 de marzo, en el Teatro Municipal de la Capital.
Actividad, que tuvo en el escenario al Superintendente, Álvaro Lara Alba; al Alcalde de Santiago, Mario Desbordes; los miembros del Directorio Institucional; el Presidente Nacional de la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos, Juan Carlos Field Bravo, e invitados.
Así lo puso en relieve el Secretario General del CBS, Jerónimo Carcelén Pacheco, ante la concurrencia que llenó los palcos y platea del centro de artes por excelencia de Santiago, cuando hizo su discurso inaugural, no sin antes referirse a la identidad institucional, la memoria, los fundadores y los caídos en el cumplimiento del deber.
“Las instituciones, al igual que las personas, viven ciclos, cumplen hitos y se proyectan al futuro con la experiencia que entrega el pasado. En su memoria se agolpan recuerdos -algunos tristes, otros alegres- que van construyendo su identidad en el tránsito generacional que otorga el paso del tiempo”, sostuvo el Oficial General.
Agregó que “en el caso del Cuerpo de Bomberos de Santiago, los pensamientos y motivaciones del grupo de Fundadores congregados por don José Luis Claro en 1863, se hacen presentes hoy en los 2.656 voluntarios y voluntarias que forman en nuestras filas. No importa el color de sus cotonas, su trabajo u oficio, edad, clase social, condición económica, pensamiento político o creencias religiosas”.
Y acercándose al motivo que animó el acto, dijo: “Todos estamos aquí, en este escenario histórico, donde se vive el arte y se construye parte de nuestra memoria institucional, para acompañar a quienes reciben sus premios de constancia por años de servicio. Pero también nos reunimos para recordar, con respeto y devoción, a quienes han dejado una huella imborrable de sacrificio en la historia del Cuerpo de Bomberos de Santiago. Aquí, en el Teatro Municipal de Santiago, donde a diario conviven música y aplausos, hoy resuena el ejemplo del Protomártir German Tenderini, caído en 1870 mientras luchaba por salvar este hermoso edificio, al igual que su compañero de la Sexta Compañía ‘Salvadores y Guardia de Propiedad’, Paul Valenzuela, que el 18 de diciembre de 2025, pocas horas antes de nuestro centésimo sexagésimo segundo aniversario, ofrendó su vida en el servicio a los vecinos de la ciudad de Santiago”.
“Por ellos -agregó-, por los Comandantes Humbser y Dawes, y por cada uno de los 50 Mártires del Cuerpo de Bomberos de Santiago, debemos renovar nuestro compromiso de servir voluntariamente a la comunidad con el máximo cuidado por nosotros y por nuestros compañeros, para que nunca más, las sirenas se transformen en silencio”.
El eje del servicio voluntario
Las palabras del Secretario General se enfocaron en los dos conceptos que animan el trabajo de los voluntarios en las emergencias y en cada actividad que los prepara para ello: “Así, desde 1863 los voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Santiago sirven a la ciudad capital con ‘Constancia y Disciplina’. Esta divisa cobra su sentido más profundo en los actos de servicio y en la vida de cuartel. Constancia, para perseverar cuando la emergencia se prolonga y el cansancio duele. Disciplina, para actuar con precisión y avanzar respetando las normas que nos rigen. La Constancia nos mantiene en pie y la Disciplina nos señala el rumbo, bajo la vieja premisa de que ‘lo que se discute no se ordena, y lo que se ordena no se discute’”.
La imagen
● “En el año de nuestro centésimo sexagésimo segundo aniversario, nos abocamos a reflexionar sobre el relato y la identidad del Cuerpo de Bomberos de Santiago, a la luz de las tradiciones que respetamos y de los objetivos que proyectamos hacia el futuro. En este ejercicio, reunimos a un sinnúmero de voluntarios y voluntarias, en distintas instancias de participación, para pensar juntos cómo proyectar el espíritu del voluntariado hacia las próximas décadas, honrando nuestra misión de proteger la vida, los bienes y estar presentes cuando más se nos necesita, sirviendo voluntariamente con profesionalismo, honor y valentía para salvar, prevenir, educar e inspirar a las futuras generaciones a cuidar lo que más importa”.
● “El resultado de esta reflexión es la actualización de la imagen visual del Cuerpo de Bomberos de Santiago, agregando modernidad y simpleza, sin perder la solemnidad de su historia y tradición. A partir de ahora, nos acompañará esta imagen, donde la estrella institucional que nos orienta está rodeada de 22 hojas que simbolizan cada una de las Compañías, entrelazadas en la fraternidad de un Cuerpo de Bomberos de Santiago unido en su propósito, en el servicio y en su futuro”.
● “Esta cohesión institucional nos permitirá cumplir al llamado que nos hiciera el Comandante y Superintendente Alfredo Santa María Sánchez: ‘en todo acto del servicio, y en especial en los incendios, las Compañías deben prestarse mutua y completa ayuda, a fin de desarrollar una acción uniforme. El personal debe tener presente que antes de bomberos de una Compañía lo son del Cuerpo, cuyo prestigio y buen servicio depende de la acción general y no de la individual’”.
● “Voluntarios, voluntarias, llevemos con orgullo la condición de bombero voluntario. Renovemos el compromiso que tomamos de servir a la ciudad de Santiago, y sigamos caminando juntos, con Constancia y Disciplina, en esta labor que además de indispensable, es ejemplar”.




