La 2ª Compañía “Esmeralda” conmemoró los 147 años de su nombre y a los caídos en el Combate Naval de Iquique

En Sesión Solemne celebrada el jueves 21 de mayo, con presencia del Superintendente del CBS.

La mañana del jueves 21 de mayo, se conmemoró el nombre de la 2ª Compañía “Esmeralda” y se recordó al Voluntario Ernesto Riquelme Venegas, fallecido hace 147 años en el Combate Naval de Iquique.
A la Sesión Solemne, presidida por el Director, Roberto Pérez, junto al Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Álvaro Lara Alba, concurrieron el Tesorero General, Renato Bueno Bórquez, junto a Oficiales y voluntarios de la Compañía; así como Oficiales y voluntarios de las Compañías Hermanas de Canje, la 2ª “Germania”, del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, y de la 6ª “Bomba Arturo Prat”, del Cuerpo de Bomberos de Valdivia, así como invitados y amigos de la “Esmeralda”.
En la ocasión intervino como oradora la Voluntaria Activa Camila Santiago, quien abordó el Combate Naval de Iquique desde una perspectiva actual, explorando el concepto de patria desde una perspectiva filosófica e histórica sobre el concepto que defendió con su sangre el Capitán de la corbeta “Esmeralda”, Arturo Prat Chacón, y quienes sufrieron los embates del acorazado “Huáscar” en la rada de Iquique, como el guardiamarina Ernesto Riquelme Venegas, quien fue voluntario de la entonces “Bomba Sur”, actual 2ª Compañía.
“Él representa algo más que una biografía heroica, representa la continuidad de una forma de entender la vida, aquella en que el deber no se mide por la conveniencia personal sino con la fidelidad a una causa superior”, sostuvo.
También hizo uso de la palabra el Director de la 2ª Compañía, Carlos Pérez, acerca de los héroes, los voluntarios y la cultura bomberil, “que no se adquiere en los libros”, sino que “con años de servicio silencioso de madrugadas interrumpidas por las alarmas, de manos cansadas después de una jornada laboral, que finalmente encuentra puerto para ir a una llamada de auxilio”.
Otra de las actividades realizadas en la 2ª Compañía “Esmeralda” fue la inscripción de hijos, nietos y hasta bisnietos de voluntarios en el Libro Azul, una especie de promesa y deseo de las familias para que los pequeños, ya mayores, abracen la causa bomberil.
Dicho compromiso fue suscrito a nombre de siete niños y niñas, siendo testigo de ello sus padres, madres, padrinos y la Secretaria de la Compañía, Luz Leiva Ureta.