El carro restaurado fue presentado oficialmente en la residencia del Embajador del Reino Unido.

En la residencia del Embajador del Reino Unido en Chile, David Concar, se realizó el jueves 15 de octubre la presentación del restaurado carro bomba Leyland “Firefly”, máquina reliquia de la 14ª Compañía “The British and Commonwealth Fire and Rescue Company J.A.S. Jackson”, del Cuerpo de Bomberos Santiago (CBS)
La actividad contó con la presencia del Cuarto Comandante del CBS, Sebastián Mocarquer Grout; el Tesorero General, Renato Bueno Bórquez, y el Director Honorario de la Institución Alejandro Artigas MacLean, quienes acompañaron al Director de la 14ª Compañía, Andrés Márquez Colodro; al Capitán, Francisco Acevedo Becker, Oficiales e invitados.
El histórico carro prestó servicio a la 14ª Compañía entre 1963 y 1980, y requirió “tres años de trabajo para la restauración de esta pieza única en el mundo”, en palabras del Director Andrés Márquez.

Hitos de la ceremonia

La ceremonia tuvo momentos clave, como la historia del destino, ubicación, restauración y entrega de la Leyland, que fue presentada por el Voluntario Honorario Brian Murtagh, vicepresidente de la Fundación 14ª Compañía, quien, tras la exhibición de un vídeo alusivo a la historia de la Compañía y el carro bomba, junto al Presidente de la Fundación, Alan Dunford, y al Director de esta, Guillermo Millones, entregaron un reconocimiento al voluntario Hernán Sánchez y al restaurador Hugo Castaño.
Otros momentos significativos vinieron cuando el Presidente de la Fundación y el Director de la Compañía entregaron las llaves de la Firefly al conductor, el Voluntario Honorario Hernán Sánchez, sentado al lado del uniforme que utilizó el voluntario Anthony Williams al entrar en servicio el vehículo; también el momento en que el Voluntario Honorario Neal Mac-Lean y el voluntario Martín Meléndez descubrieron los gallardetes de la máquina.
Y previo a los discursos, el Embajador, el Director, junto al Presidente de la Fundación y la señora Isabel Edwards, cortaron la cinta con que se puso término al proceso de restauración.

Director y Embajador

El Director de la 14ª Compañía, Andrés Márquez, hizo memoria sobre la especial pieza de material mayor: “Hace más de sesenta años, cuando nuestra Compañía recién comenzaba su historia, hubo un grupo de hombres que decidió que necesitábamos una nueva bomba. Y no se conformaron con comprar cualquier carro. Se involucraron en su diseño, buscaron financiamiento, golpearon puertas, comprometieron a empresas y personas, y consiguieron que en Inglaterra se construyera una máquina especialmente pensada para nuestra Compañía… Una Leyland única”.
Recordó a voluntarios como “Douglas Mackenzie, en Harold Bain, en Anthony Williams y en todos esos primeros catorcinos» y también rememoro con emoción: «Hay algo de esta historia que, a mí, personalmente, me emociona mucho. Harold Bain nunca alcanzó a conocer la Leyland terminada. Murió en noviembre de 1962, pocos meses antes de que el carro llegara a Chile”.
También revivió cuando se puso en servicio la Layland hace más de 60 años, cuando la familia Bain descubrió el nombre que llevaría el carro: Harold Bain. “Imaginen por un momento lo que significó ese instante. Para esos voluntarios, para esa familia y para una Compañía que recién estaba escribiendo sus primeras páginas”.
“Y hoy -añadió- más de seis décadas después, volvemos a reunirnos alrededor de la misma máquina, que sigue llevando su nombre. Por eso creo que esta restauración tiene un significado que va mucho más allá de recuperar un carro antiguo. Estamos recuperando una parte de nuestra propia historia. Una historia que no conocimos todos de la misma manera, pero que nos pertenece a todos por igual”.
Finalizó agradeciendo a quienes hicieron posible el retorno del carro y dejó una emotiva frase: “¡Bienvenida a casa, Bomba 14, Leyland!”.
A su vez, el Embajador del Reino Unido, en emotivas palabras manifestó: “Si los ingenieros y mecánicos que construyeron el motor en 1962, en las instalaciones de la British Leyland, estoy seguro de que ellos se sentirían honrados y orgullosos por el cuidado y dedicación que han puesto en esta restauración”.
Agregó el diplomático que “en Inglaterra, en lugares como el Estadio de Wembley, decimos que el fútbol vuelve a casa… Y está noche, en la residencia, decimos la Firefly vuelve a casa. Y vuelve a casa en gloria gracias al gran cuidado y esmero, y contribución de muchos familiares de los fundadores y de los actuales y antiguos voluntarios”.