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Norma chilena hace difícil que el incendio de Londres ocurra en Chile

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Análisis de la tragedia en Grenfell y las regulaciones para edificios del país.

"La torre Santa María se había inaugurado (1980) como el edificio más seguro de Chile", recuerda el montañista Claudio Lucero, quien el 21 de marzo de 1981 fue uno de los bomberos que combatió el dramático incendio -hubo once muertos- en el edificio de 29 pisos, por entonces el más alto del país.

Esas imágenes volvieron ayer a la mente de los chilenos que siguieron la tragedia de la torre Grenfell.

A 36 años de la emergencia, Lucero recuerda que con el estreno de la película "Infierno en la torre" (1974), "se pensó que no se iban a construir edificios tan altos, pero se siguen construyendo". Asegura que esto "preocupa a Bomberos, porque a veces los sistemas de seguridad no funcionan".

  • Revestimiento plástico

Si bien el riesgo de incendio siempre existe, en Chile hay una diferencia con el inmueble que ardió en Londres: el tipo de construcción.

El comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Mauricio Repetto, asegura que "la normativa chilena nos acompaña mucho", porque a diferencia de lo ocurrido en Grenfell, "todo lo que se coloca tiene que estar cubierto por la norma antifuego".

Mientras en Londres existen edificios con revestimientos plásticos que hacen que el fuego se propague rápidamente, precisa, "acá en Chile prácticamente no tenemos edificios con esos revestimientos".

Pese a ello, Repetto advierte: "Siempre está la (posibilidad) de que no se cumpla con la norma (...), pero dada la norma sísmica que tiene Chile, es muy difícil que la construcción no tenga sistema antifuego".

Convertido en el edificio más alto de Chile, la torre del Costanera Center (61 pisos) es una pregunta obligada. ¿Podrían los bomberos llegar a una emergencia en sus niveles superiores? Repetto plantea que el complejo cuenta con una red húmeda que hace innecesario trabajar desde abajo, pues los voluntarios se pueden desplegar y abastecer de agua desde el interior. "Está mucho más preparado que un edificio de habitación", señala.

  • Resistencia al fuego

Pero Bomberos no es el encargado de fiscalizar cómo se construyen los edificios. Esa responsabilidad es de los directores de obras municipales, que otorgan los permisos respectivos.

Agustín Pérez, presidente de la asociación de estos funcionarios, dependientes de los seremis de Vivienda, plantea que la norma antifuego se aplica según parámetros como el uso del inmueble, cantidad de habitantes, materiales y altura.

Los materiales de construcción, por ejemplo, deben se capaces de resistir la acción del fuego por entre 15 y 120 minutos -según el tipo de inmueble-, que es el tiempo estimado para que los afectados por un siniestro puedan escapar.

Como los edificios hechos con hormigón y acero tienen alta resistencia, el mayor peligro para los residentes no es el colapso, sino el humo. Por eso, las zonas presurizadas (vías de escape) deben contar con áreas ventiladas y puertas que resistan 60 minutos y tengan un brazo hidráulico que las mantenga cerradas para contener el fuego.

Lea el reportaje completo en el cuerpo C de El Mercurio



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